He estado pensando en mi padre desde el
aniversario de su muerte, el 29 de julio. Este es el tercer año sin él y aunque
la vida no es lo mismo, he decidido ser feliz, sólo para que se sienta orgulloso
de mi. Pero mi padre siempre me va a asombrar, como lo hacía en vida. Hoy
recibí una carta de él, justo cuando necesitaba sus palabras. Mi hermana Dani,
de manera sorpresiva me dijo que estaba escaneando las cartas, que mi papá
tenía guardadas, en su escritorio y me pasó una que era de mi cumpleaños 14.
Esa carta era un tesoro para mí, pero como a los catorce años uno no tiene
mucho cuidado con las cosas que tienen valor, no la conservé conmigo. Para mi
fortuna, mi viejo la había guardado entre sus valiosas posesiones.
He leído su carta escuchando su voz en mi
cabeza, esa voz calmada que tanto extraño. No pude evitar sentir tristeza y
alegría al mismo tiempo. Luego me quedé alucinado porque era exactamente lo que
necesita. Mi papá siempre está conmigo, necesitaba leer eso. No voy a compartir
toda la carta, pero si quiero dejar constancia de esa parte, porque me pareció
un hecho milagroso:
Gracias papá, siempre tuviste las palabras adecuadas,
en el momento correcto. Siempre supiste quien era y aun así eras mi hincha,
aunque no fuese el mejor hijo para ti. Siempre me miraste con otros ojos y estabas
convencido de que podía ser mejor. Ahora me duele mucho sentir cuanto me amabas
papá, porque no estás. Gracias por acordarte de tu hijo desde el cielo y
mandarme nuevamente tu mensaje. Mucha gente dirá que es coincidencia, pero las
coincidencias así, solo pueden significar providencia.
Salúdame a Jesús y dile que cada día estoy
tratando de creer más en él, que ahora entiendo que es mi salvador y mi amigo. No
quiero pedir fortuna, pero si que nunca me falten los proyectos de remediación y
trabajo para mis amigos. Dile que me regale la sabiduría del rey Salomón, para
poder decidir lo más importante con claridad y poder responder a las personas,
que necesitan iluminación. Descansa papá, nadie merece el cielo como tú, fuiste
el mejor padre, el mejor amigo, el mejor esposo, el mejor abuelo y el mejor tío
que la familia ha podido tener.
Hay un dicho bastante desafortunado sobre los bomberos que prefiero no escribir, pues casi todos lo conocemos y no tiene ninguna gracia. He tenido varios amigos bomberos y son como una casta distinta: en el fondo son excelentes personas, pero sin duda tienen varios tornillos sueltos. Y cómo no los van a tener si deciden voluntariamente meterse entre las llamas para salvar vidas, algo que escapa de lo común. Por supuesto que es una labor loable, digna de reconocimiento y valoración, especialmente por su carácter ad honorem, ya que nadie les paga por hacerlo. Esta mañana recordé a todos esos buenos amigos bomberos, a mi compadre Paul —quien es instructor contraincendios— y todo lo que aprendí en la industria sobre el manejo de equipos, bombas, mangueras y demás. Es indispensable dominar el uso de bombas, mangueras, bifurcos y pitones si te vas a dedicar a la limpieza de sitios afectados, y con mayor razón si vas a actuar como primer respondedor.
Hoy me tocó dar la charla de cinco minutos y, como no lo hacía desde hace mucho tiempo, no sabía qué tema abordar. Así que, tras acordarme de los bomberos, decidí hablar sobre la Primera Respuesta. Este conjunto de acciones abarca todo lo que se debe hacer para atender un derrame: desde el control y la contención hasta la recuperación y la limpieza del sitio; en esencia, los primeros respondedores son los bomberos de los derrames. Sin planearlo, el tema me salió directamente del corazón y la charla me quedó de diez. “Todos ustedes son primeros respondedores…”, le dije al personal al comenzar. Como la gente que se encarga de este trabajo es sencilla, al principio me miraban como si les estuviera hablando en otro idioma, pero poco a poco lo fueron comprendiendo.
Recordé anécdotas sobre la atención de derrames, a los buenos amigos que quedaron en el camino y las peores situaciones que me ha tocado vivir en este trabajo. Terminé la dinámica haciendo una Genkidama, al mismo estilo de Son Goku, y el personal salió de la charla con una dosis extra de energía brindada por el cosmos para empezar su jornada con el pie derecho. Es un trabajo duro el que realizan, por lo que resulta indispensable que comiencen el día con la moral bien en alto.
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Hoy llegamos a la cascada y, al verlos trabajar, me puse a pensar en que son unas verdaderas máquinas. Estamos avanzando de manera ordenada y metódica, y sé que vamos a terminar a tiempo aunque cueste muchísimo esfuerzo. Por obvias razones, no puedo mostrar fotos de su trabajo, pero sí quería compartirles algunas ilustraciones para que comprendan, de cierta forma, lo que vive esta gente para llevar el pan a la mesa de sus hogares.
1. El hombre y la barrera.
2. Un minuto para respirar
3. En la línea de combate
4. los amigos de adelante
5. Los Recolectores y sus bolsas
Espero que les gusten las ilustraciones, a mi me gusta mucho mi trabajo y lo que hago.
Conocí a Max cuando andaba desempleado buscando
trabajo. Me llamaron para trabajar en una empresa medio francesa, donde el
inversionista mayoritario era un peruano. Esta empresa quería entrar al mundo
de la remediación y yo necesitaba trabajo. Había pasado algunos meses buscando y
mis reservas eran cada vez menores. Mi viejo, quien estaba vivo y con salud en
ese tiempo, estaba muy preocupado por mí (lo lamento papá). Llegué a la entrevista
por recomendación de otro gran amigo, de hecho, fuimos juntos porque él me
había vendido como el especialista en remediación. En sitio estaban el que
sería mi jefe, su jefe, el dueño y Max. Como no me conocían me miraban con
desconfianza y muy serios. Empezaron hablando de un proyecto de limpieza en el
oleoducto, el dueño decía “debemos entrar a remediar, somos una empresa nueva y
seria y no está bien que exista un monopolio…”. Yo lo escuchaba detenidamente y
con paciencia, luego sacaron un PPT y lo proyectaron, era su plan para hacer la
limpieza. Inmediatamente me di cuenta que estaban perdidos en el cosmos. Una
sonrisa fue creciendo en mi rostro, como si fuera la cara de Jack Calabaza, esa
sonrisa tétrica de alguien que tiene hambre y necesidad.
El jefe de mi ex jefe hablaba sólo en francés y
mi ex jefe lo traducía, este era el experto que habían traído de Europa, para
que dé su opinión sobre remediaciones en la selva peruana. No me mal entiendan,
me cayó muy bien luego, era un tipo muy agradable, pero tenía un estándar europeo
para nada aterrizado al Perú. En medio de la discusión les dije “eso no va a
funcionar, luego les pedí que pusieran una presentación, que había traído de
mis años en el petróleo y comencé diciendo: “estos equipos son los que
funcionan, no podemos cargar mucho peso en la selva, hace mucho calor y no hay
caminos para camionetas o camiones… este equipo flota en el agua… este otro
ayuda a recuperar mejor… necesitamos un bote para atender…” y seguí durante un
rato hablando, hasta que en conformidad con mis ideas callé. Un minuto de
silencio transcurrió. Luego pude ver en sus caras que algo se iluminaba. Estaba
en el momento correcto en el lugar correcto. Les caí bien porque sabía lo que
hacía. Al día siguiente me contrataron y tuve uno de los mejores empleos de mi vida.
Agradezco a esas personas donde estén y a mi buen amigo Max, quien en esa
reunión no dijo nada.
Un mes después ganamos el servicio y fuimos con
Max a Iquitos. Entiendo que por mas que me habían contratado, no podían confiar
en mi todavía. Max era el hombre confianza y quien manejaba el dinero y la
logística. En todo el viaje le hablé de la remediación y como eso nos haría
ricos y famosos, Max me respondía casi con monosílabos, pero me cayó bien desde
siempre.
Crecimos juntos en la empresa y manejamos 08
proyectos de limpieza y remediación. Al buen Max lo ascendieron para que sea
Director de Desarrollo de Negocio y no se que más, yo era el Gerente de
Remediación. Hicimos una oficina en Iquitos y un almacén en Nauta, compramos
todo y nos metíamos a remediar en medio de la nada. Hicimos que la empresa ganara como 30 millones
de dólares y la pasamos bien, entre amistad y risas. Luego me di cuenta que Max
captaba las cosas muy rápido, lo que denotaba una inteligencia superior. El dueño
de la empresa lo sabía y por eso Max era su persona de confianza, hasta hoy
tienen una buena relación. Viajamos a Paris, el primer año con la empresa y
conocí la Torre Eiffel. Era un sueño grande que se hacía realidad. Siempre nos
cuidamos y nos dimos la mano, lo que hizo que nuestra amistad se convirtiera en
hermandad.
Todavía no somos ricos, eso no era el objetivo principal,
aunque ahora no me molestaría para nada. Max y yo seguimos luchando para que nuestras familias estén bien. Seguimos trabajando de sol a sol te tengo
presente, al ritmo de Salserin y otras salsas. Seguimos teniendo jefes que, en ocasiones, piensan que no somos tan listos, o no se dan cuenta, que conocemos más
de la vida, de lo que aparentamos. Mas sabe el Diablo por viejo. Lo bueno es que
ahora sabemos con quien podemos contar, en las buenas, en las malas y en las
peores.
Ahí estamos en la lucha hermanito.
TUPAQ
PD: Quise contar la historia de Max porque no lo presenté
en el post anterior.
Entonces empecé por algo. Mi buen amigo Max me está
ayudando para la publicación de mi libro, todavía hay un largo camino por
recorrer, pero al menos ya he iniciado y es algo para celebrar. Así que ya casi
puedo tachar ese pendiente en mi larga lista. Pero que es lo que significa mi
libro para mí, justo de eso quiero tratar en este post.
He dedicado gran parte de mi vida a la
remediación de suelos. Cada vez que le cuento esto a alguien nuevo siempre me
dicen “¿y eso de que se trata?”. Mi yo joven de hace 2500 años tampoco hubiese
sabido que iba a terminar en esto, en otra vida pude haber sido chef o director
de películas de terror independientes. Remediar suelos en términos técnicos se
trata de hacer que: un contaminante de preocupación disminuya su concentración
en el suelo que estás trabajando. En mi idioma personal, remediación significa días
largos de trabajo, el sol en la cara, paseos en bote, viajes interminables, lugares
nuevos, gente nueva, calor intenso, lluvias y muchos amigos juntos siguiendo el
mismo objetivo, el cual siempre se trata de dejar las cosas bien.
Cuando encontré la remediación, en el camino de
la vida, la saludé de lejos. Luego me acerqué y me quedé admirado de lo que se
podía hacer, fue un enamoramiento a fuego lento. Estudié bastante y me esforcé
para ser el mejor. Así que, desde el principio, pusieron gente a mi cargo, para
que pudiera levantar sitios afectados o hacer trabajos que nadie quería hacer.
He limpiado botaderos de chatarra, otros de residuos varios donde encontraba
incluso agujas hipodérmicas. He atendido derrames en la madrugada, remediado
quebradas y lagunas, limpiado canaletas, pozas y tanques, remediado suelos
afectados durante años de operación, por aguas saladas de producción e
hidrocarburo viejo, que se hacía como una melcocha. He estado metido en tanques
inmensos, donde la luz del sol entraba por un agujero en el techo. He limpiado suelos
afectados en el oleoducto y levantado toneladas de suelos con metales pesados,
para disposición. He trabajado remediaciones en pantanos, suelos afectados por
productos químicos y hasta he atendido un derrame de aceite dieléctrico
bastante peligroso. He usado todos los tipos de EPPS, desde trajes nivel c,
hasta los trajes encapsulados nivel A. He comprado millones (que no eran míos),
en equipos y materiales para la atención de incidentes y remediación y aplicado
técnicas que ahora ya no hay en Perú, o no son comunes. Me encanta remediar
porque me hace sentir un poco el héroe que quise ser de niño.
Alguna vez mi amigo Apujirka le dijo a alguien
especializado en remediación: “para ti remediar es tu trabajo, para TUPAQ es su
pasión, si el pudiera remediaría todo el Perú”. No pudo describirme mejor,
gracias viejo donde quiera que estés. Hago lo que hago porque es lo que me
gusta y soy muy bueno en esto. Alguna persona por ahí me diría “hay TUPAQ,
siempre tan modesto”, entiendo su punto de vista, pero luego de tanto andar no
puedo pensar de otra manera. Remediar es mi Kung Fu, así que mi libro trata de
ello.
No puedo contar más para no espoilear la
película, eso diría mi hija Luciana (la primera luz de mi vida). Al momento me
encuentro en la selva en un proyecto con 80 trabajadores, entre supervisión,
mano de obra y contratistas. Todos los días hace un sol infernal, pero igual
salimos a trabajar con buena actitud. No llueve ni de chiste y necesitamos
agua, pero la gente se las ingenia para que se reproduzca el agua. El campamento
donde estoy es de los mejores que hemos construido, pese a que al final igual
lo debemos desarmar y desaparecer. El sitio que estamos remediando es complejo,
pero a la vez muy interesante. Todos los días leo la biblia y doy la charla de
la mañana, luego nos vamos a la batalla.
Nunca pude hacer el curso de Coaching que
quería, lo dejé para ese después que no llegó. Lo mismo pasó con el curso de panificación
y también con la publicación de mi libro. Escribí un libro y no lo he
publicado. Nunca pude pagarles unas vacaciones a mis padres, fui de vacaciones
con ellos un par de veces, pagué parte de los gastos, pero no pude darme el
gusto de ir con mis padres a las Vegas, a las pirámides, o a la ciudad imperial
del Cuzco (el ombligo del mundo). No he llevado ese curso en control de
derrames, o el de Comando de Incidentes que quería llevar. Quise llevar uno en
Colombia, la empresa donde estaba no lo pagó y tampoco lo pagué con mi dinero. Puedo
justificarme diciendo que no me alcanzaba, pero sería una excusa y no me gustan
las excusas. Vendí mi moto para pagar una deuda y luego dije me compraré una
nueva y la coloqué en mi larga lista de pendientes.
Le debo un campamento a mi hijo. Nos fuimos de
viaje una vez y luego le dije podemos viajar en moto, o hacer un campamento en las
montañas. No tengo moto y la idea del campamento se fue esfumando de mi mente, porque
soy un adulto ocupado que nunca quiso crecer. Lo bueno es que todavía tenemos
tiempo y podemos. No estoy tan viejo, como para no poder soportar un par de
noches, durmiendo sobre el suelo, en algún paraje olvidado de nuestro bello
país.
…
Ayer, conversando con alguien muy querido, le
decía que siempre fui bastante promedio. Fui el segundo en el colegio, lo cual
no estuvo nada mal, pero en la universidad no fui para nada sobresaliente. En
el Kung Fu era regular, nunca aprendí a pelear como mis instructores, ellos
estaban hechos en altas revoluciones, o yo era muy lento. Más de una vez, acabé
con la boca reventada, por una patada en el labio. Luego venían las burlas de mis
amigos. Todos en Perú sabemos que si sangras perdiste la pelea. He perdido
varias peleas.
No se tocar ningún instrumento y no tengo
habilidades especiales. No puedo leer rápido y creo que soy más lento que el
promedio. También he sido un lector intermitente, que por temporadas se ponía
las pilas y leía un libro para adolescentes. Obviamente, también he leído a
Vargas Llosa y a Gabriel García Márquez, pero debo reconocer que en los libros
de fantasía me pierdo como un niño y me identifico con sus personajes. Por ello,
mis libros favoritos mientras crecía fueron: The Never Ending Story, y luego El
Principito. Soñaba a veces con el zorro en el desierto, sentado al lado del
pequeño príncipe, mirando el horizonte en compañía. Nunca quise estar sólo.
…
Voy a hacer una lista y empezar a marcar mis
pendientes. Ahora que se viene el fin del mundo con esto del avance en la IA,
creo que es lo más recomendable. Lo primero que voy a hacer es ir con mi hijo a
ese campamento, la moto puede esperar un poco más. Al final de mis días quiero llegar
como llegó mi papá, con la tranquilidad de haber vivido una vida plena y feliz,
sin deberle nada a nadie y entendiendo que voy a otro plano de felicidad, a
compartir lo que soy con mis hermanos mayores.
Sigo leyendo la biblia a diario y me está
ayudando a entenderme mejor. Lo recomiendo plenamente, no hay nada como la
palabra de Dios (literal).
“Lo
tengo claro”, es algo que escuchamos continuamente en las reuniones de
coordinación. Apenas termina la discusión sobre algún tema importante de la
empresa, o el proyecto, siempre hay alguien por ahí que dice “lo tengo claro”. Por
alguna razón desconocida estas palabras provocan una sonrisa interna, la cual
no puedo compartir debido a la seriedad de las reuniones. “Todos la tienen
clara” , pienso, bien por ellos. Ser distraído y tener un poco de TDAH (no
estoy diagnosticado, Pero seguro debo tener), no me ha ayudado en estos años a
tener tan claro un tema como a mis demás compañeros. Mi concentración divaga
entre lo que voy a hacer mañana, la dirección que ha tomado en el proyecto, las
tareas de mis hijos, el estado de mi madre, las micro decisiones equivocadas con
el dinero, las tantas reuniones con amigos, la moto que no tengo, la ropa que
me debo comprar para aparentar y el conocimiento que me falta para poder
atender la reunión y dar esa respuesta inteligente, que los demás esperan de mi
parte.
Voy
a cumplir churrucientos años y por fortuna hay mucho que sigo sin tener claro. Muchas
veces sigo caminando por la vida como ese niño inexperto que jugaba con las piedras,
sin saber a dónde voy en realidad (como en una canción), aunque con la firme decisión
de seguir adelante. La vida sigue a veces siendo ese maravilloso lugar donde descubro
cosas nuevas a diario, buenas o malas, pero sigo descubriendo y me sigo maravillando.
---
Hoy en
una charla de seguridad Hablé a los trabajadores sobre la actitud. He repetido esa
charla muchas veces en público y en mi cabeza. Esta vez fue un poco diferente porque
le hablé sobre el amor. No sobre el amor platónico o el amor de pareja, sino sobre
ese amor que sientes por las cosas que construyes, por esa amistad que te ha tomado
años en edificar, por ese trabajo que descubriste que era tu pasión y llenó en ti
un lado que pensabas vacío y sin sentido. El amor por hacer las cosas bien, por
ser ese héroe que soñabas ser de niño, quien salvaba el mundo con puros actos de
buena voluntad.
Minutos
antes había leído la Biblia de mi celular. No pude traer la biblia que compré esta
semana porque es muy grande. Hoy tocó ISAIAS 41:13, el cual en resumen dice: … Yo
soy Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y dice: no temas, yo te ayudo… Entonces
a pesar de que no tengo claro muchas cosas, algunas importantes, sé que de alguna
manera maravillosa no estoy sólo, el señor está conmigo.
Se que
para algunos este post va a resultar confuso. Algunos pensarán porque sigo escribiendo
a pesar de que pocas personas leen. Antes lo hacía porque quería compartir mi buena
fortuna y mis experiencias, ahora quiero hacerlo porque creo que dentro mío se ha
despertado algo que estaba dormido. Creo en Dios, creo en Jesucristo y creo en el
Espíritu Santo. No soy perfecto, pero no necesito serlo cuando estoy en gracia,
el señor está conmigo y cuida cada paso que doy.
Hace
un año murió Charlie Kirk, era un buen hombre que hablaba por la fe. Lo mató un
hombre confundido en nombre de la paz, que extraño se ha vuelto el mundo. Ocurrió
mucho tema mediático después, pero me quedo con las cosas que decía, lo bien que
hablaba sobre su fe, sobre su familia, sobre su esposa e hijos. Me quedo con la
fuerza que tenía para tratar temas que para algunos son incómodos. Debemos defender
lo que creemos. Ser bueno no se trata de ser siempre agradable, a veces nos toca
ser desagradables cuando discutimos de lo que si tenemos claro.
Que Dios
los bendiga crean o no crean, todos somos sus hijos.
Amar la comida es un acto muy
peruano. Para todos los peruanos la cocina es un orgullo y el máximo placer
sobre casi todo. Por mi parte, me gusta tanto comer que aprendí a cocinar y
creo que, si hubiese sido chef, habría encontrado un atajo al paraíso. Se
cocinar porque viví sólo y también porque mi madre sin querer me enseñó. Pasaba
mucho tiempo con ella y la veía cocinar y mirar telenovelas venezolanas. No me
dejaba que la ayude a cocinar, pero si me pedía que le espulgue el arroz, que
desgrane el choclo, que pele las habas y esas cosas secundarias que son muy
importantes al cocinar. Aprendí mirando y cuando estuve sólo me acordé de todo,
como si mi cabeza hubiese sido programada, todo vino naturalmente. Cocino bien,
no perfecto, pero lo suficiente parque le guste al peruano promedio.
Como pasé mucho tiempo en la casa de
mis primos (ítalo-peruanos) los Lucchetti, donde mi primo Enzo era mi mejor
amigo de la infancia, ahora me encantan las pastas. Me gustan mucho los
tallarines verdes, la bolognesa, la salsa putanesca, la carbonara, el pesto
roso, la bechamel, todas esas salsas que se sirven acompañadas con fideos. Que
riquito es todo eso, como diría Waldir (el youtuber). Por mucho tiempo he imaginado
tener una trattoria y preparar mis pastas desde cero. La cocina es algo tan
maravilloso que podría pasarme la vida preparando cosas, como un científico loco
en un laboratorio. A los que le gusta la cocina me entienden. La persona que
conocí, que sabía cocinar mejor que todas, parecía una bruja con su caldero
humeante, elaborando pócimas secretas de amor y melancolía.
Hoy escribo de comida, por un buen
amigo que tiene una pequeña Hostería, en un rincón olvidado de Surco, el Gran
Piero. Obviamente Piero es italiano y en su pequeño restaurante sirven la mejor
comida italiana de Lima (es mi opinión), con ese aroma y ese sabor de comida
casera que te invita a quedarte y conversar. Su Restaurante se llama Hostería
Monte Rosa y queda en Caminos del Inca 1508/1536, interior 14. Si quieres ser
feliz por unas horas anda para allá. Si te gustan las pizzas como a mí, pide
una pizza Piero, no te vas a arrepentir. Desconozco la historia exacta de
Piero, creo que ha sido administrador de un restaurante famoso, a veces hablo un
poco con él cuando llego a su restaurante, es un poco renegón pero buena gente.
Entiendo que hay lugares mejores, más bonitos, más elaborados y con toda la
parafernalia de los restaurantes italianos, pero en el sitio de Piero comes
rico, a buen precio y eres feliz.
A mi hijo Rodrigo le encanta el Tiramisú,
es su postre favorito, para mi es el segundo favorito ya que el primero es el
pie de manzana. Cuando vamos a esta pequeña Hostería siempre pide tallarines verdes
(al pesto) con milanesa de carne y un tiramisú. Luego me dice “papá luego de tu
tiramisú este es el mejor”, dentro de mi se que ese es su preferido y es también
el mío. Hijo mío yo te guardo tu secreto.
Escribo este post porque es mi
manera de ayudar y es que este sitio (que tanto nos gusta) estuvo cerrado por
un año, no sé por qué. Posiblemente el anterior arrendatario le subió la renta
luego de pandemia, o quizá (viendo el éxito del lugar) le entró la codicia y
quiso poner algo propio, no tengo idea. El amigo Piero se demoró, pero encontró
este otro nuevo lugar, que es medio escondido y espero que nunca cierre. Vayan
a visitarlo y disfruten su comida con su familia y amigos, no se van a arrepentir,
se los prometo. Entre tantos lugares horribles que se promueven en Tiktok, este
es uno que vale la pena.
TUPAQ
Pd: Hablar de comida me hizo recordar la película “Comer,
Beber y Amar”, les dejo el trailer y pueden mírenla, es muy buena.
Me encanta el cine, siempre me ha encantado y
debo decir que fue mi padre el que me hizo que me guste tanto. Mi papá, Don
Julio Horna Dávila, tenía por costumbre llevarnos al cine apenas salía una película que pudiésemos ver en familia. En la actualidad eso sería una vez al
mes, pero cuando era niño era dos o tres veces al año. Hacer cine tomaba su
tiempo y esa era la época de los grandes cines. A mi viejo le gustaba el cine
Metro y el Roma. Estos eran cines enormes que tenían platea y mezanine (en el
tiempo jurásico). Cuanto me gustaba estar en el mezanine y ver a la gente
mirando desde abajo y de vez en cuando aventar un papelito o una palomita a la
platea. Gran época, hermosísima, siempre de la mano de mis padres y mis
hermanas. Luego del cine un heladito.
En esos tiempos el cine en Perú era con subtítulos,
yo entendía la mitad de la película que podía leer y la otra la entendía por
las actuaciones. Era niño y leía lento, mala mía. Algunas veces mi padre no me
llevó al cine porque no iba a entender. Por eso no fui a ver “Lo que el Viento
se Llevó” cuando la restrenaron en el cine, sólo fue con mis hermanas y yo me
quedé en casa con una pena honda, lamentando el triste abandono familiar. El
cine era mi lugar favorito de siempre. La butaca, el sonido y el Technicolor
fueron entrañables amigos en los viajes de mi imaginación.
He sido tan cinéfilo que he ido, muchas veces,
solo a ver películas. No como palomitas, sólo me siento y me quedo absorto en
la película. Si es mala me duermo, pero si es buena o al menos regular me quedo
disfrutando los detalles y las actuaciones. No soy muy exigente, si la película
es divertida no me importa el género, o que esté para un Oscar. No soy crítico
de cine, sólo alguien que disfruta mucho estar ahí. Gracias a Dios a mis hijos
también les gusta el cine, sobre todo a mi hija Luciana, así que puedo tener un
poco de compañía cuando la necesito. Además, a mi Lu (como le decimos todos) le
encanta el terror, y eso es un placer que siempre vamos a compartir. Me hubiese
encantado ser director de películas de terror y hacer que las personas se vayan
a dormir con pesadillas, que era lo que me pasaba cuando era niño. A pesar de
que lo disfrutaba, luego soñaba con dimensiones del terror infinito. Siiiiiii!!!
Esta semana me llamó escribir sobre películas
porque he visto dos maravillosas películas de géneros diferentes, pero las dos
con bastante comedia. La primera fue “SOLO MIO” con el actor Kevin
James. En un mundo con tantos problemas y cosas feas, esta película es de una
frescura y una ligereza que la hace necesaria. Seguro que muchos no disfrutan
las comedias románticas, pero para mí Kevin James les pone a sus comedias esa
naturalidad que te permite decir a veces “ese podría ser yo”. Algo más que
hicieron muy bien con esta película y eso depende directamente de los directores
Kinnane y todos los que están detrás, es un Soundtrack de lujo, casi todas las
canciones en italiano (algunas en inglés), incluso canta Andrea Bocceli. No sé
si viajé por segundos al pasado o me proyecté en un viaje a Roma, pero debo
decir que la comida italiana y su música son de las maravillas creadas por el
hombre. No les cuento más para no arruinar la experiencia. La segunda fue “PROJECT
HAIL MARY” que para Latinoamérica se llama “PROYECTO DEL FIN DEL MUNDO”,
con el actor que hizo a Ken, Ryan Gosling. He visto casi todas las películas de
Ryan Gosling, menos Barbie, y que buen actor que es. En la película, este gran
actor, te regala todos los sentimientos. Un rato es cómico, otros melancólico, en
otras es un ser humano abandonado, otras un querido profesor, un científico excelente
y hasta un cobarde incomprendido. Ese es el regalo de la película, te muestra
al que el ser humano puede ser muchas cosas y todo a la vez, pero que a pesar
de estar equivocado también puede convertirse en el mayor héroe de la humanidad.
Grande Ryan, sé que lo que pueda escribirte un bloggero peruano te importa tres
pepinos, pero que hermosa película del espacio nos han regalado tú y los
directores Phil Lord y Christopher Miller. Esto es el cine, estar maravillado y
poder volar por el espacio escuchando música maravillosa. Realmente muy
agradecido.
Saludos a todos y a los que me leen muchas
gracias, vayan al cine, vayan con la gente que aman o vayan solos. Paguen su
entrada, compren canchita y déjense llevar por su magia. Van a ser las horas
mejor invertidas, dejando a un lado el stress de la vida mundana.
TUPAQ
Pd: les dejo los Trailers de las dos películas y
ustedes decidan.
Cuando llevas un curso
de liderazgo, o un diplomado, te enseñan que para ser líder tus valores deben
ser inquebrantables. Es lógico, las empresas necesitan que las puedan manejar,
obteniendo los mejores resultados y sin meter la mano en su bolsillo. No
obstante, en el mundo empresarial hay muchos líderes que recurren al lado
oscuro de la fuerza. Muchos cuando lean este post me van a dar la razón y otros
solo se van a dar golpes de pecho y a seguir viviendo en su mundo irreal donde
permanecen dignos. Lo mismo ocurre en la política, pero peor y los que somos
parte del pueblo lo sufrimos. Aclaro que el mensaje de este post es que seas un
líder bueno.
La salida del presidente
Jerí es un claro ejemplo de lo que les digo. Cuando empezó su mandato, todos
supimos que era un fiel suscriptor de páginas para adultos. Obviamente, no es que
eso te descalifique, hay muchas personas “buenas” a los que le gusta recurrir a
estos servicios. Sin embargo, para un cargo tan importante, ese detalle si era lo
suficientemente excluyente para pensarlo dos veces antes de colocarle la banda
presidencial. Luego, cual manzana que se cae de madura, vino lo de las chicas “alegres”
en Palacio de Gobierno y nuestro Bukele de Temu fue erradicado de la
presidencia por el Congreso de la República. Imposible retenerlo.
Estoy de acuerdo con
que Jerí no podía continuar siendo presidente, pero como ciudadano de a pie,
que vive como trabajador dependiente, esto significa un retroceso en las
inversiones. Menos inversiones, menos proyectos, menos trabajo, menos dinero y así
no se sobrevive como país. Sólo espero que el Congreso no retrase las
elecciones, porque necesitamos un presidente y sabemos que el que pongan ahora (con
seguridad) no será el adecuado. Aunque lo fuera, no va a durar nada su mandato.
---
Siempre me quise
mantener alejado de la política y opinar poco al respecto. Así que cierro mi
opinión ahí. No puedo dar pronósticos o resultados porque no se que va a pasar
y es seguro que muchos no estarán de acuerdo conmigo y no quiero desatar una
polémica inútil en redes sociales. Que viva el Perú…
---
Regresando a la verdad
sobre el liderazgo, necesitamos que sean buenos líderes en lo que hagan. Necesitamos
buenos líderes en Perú (con urgencia). Ser un buen líder es pensar primero en
las personas que tienes a tu cargo, en su bienestar (si es que quieren ser
liderados por ti), luego del bienestar común vendrá el propio, como en regla de
tres. Hay una verdad muy clara al respecto, si elevas a las personas que te
rodean, te elevarás como resultado.
No somos seres
perfectos, en eso radica la belleza de las cosas, estamos en el camino a ser
mejores. Un buen maestro del ayer me decía “lo Perfecto es enemigo de lo Bueno”.
Eso no quiere decir que bajes la guardia, las personas más completas (los
verdaderos líderes) que he conocido, tienen permanentemente la guardia levantada,
siempre están haciendo algo, nunca se detienen.
---
Hoy salí a manejar
bicicleta a las 5:45 am. La ciudad es mas bonita a esa hora porque hay pocos carros
y poco ruido. Recuerdo cuando mi viejo me llevaba a manejar bici mientras él corría
alrededor del Campo de Marte. Era muy feliz de niño gracias a mi papá. Mi viejo
ha sido el mejor líder que he conocido.
Saludos,
Tupac
Pd: Les dejo un video que se llama "El Liderazgo según Henry Ford". Muy oportuno.
Me gusta utilizar a veces utilizar frases en
inglés. Por un lado, porque suena cool hacerlo y por otro, luego de haber
sufrido por años tratando de aprender inglés, me gusta como suenan ciertos
conceptos en inglés. En este caso THE DOWNGRADE, que significa degradar, en
realidad encierra un significado más amplio. Se refiere a empeorar en algo, no
solo a perder una condición y se usa básicamente con personas o estados.
Posiblemente, la mejor traducción sería EL EMPEORAMIENTO, si es que en español
se puede decir así… ahora me pueden entender porque suena “mejor” decirlo en inglés.
De igual manera funciona para algunas palabras en español, como mi palabra
favorita “ENCRUCIJADA”, la cual en inglés es CROSSROADS; pero esa si la
prefiero en español.
A mi profesora de “Presentaciones de Impacto”
de ESAN también le encantaría que esté usando palabras en inglés, así se venden
mejor las cosas y la gente cree que sabes más. Usar inglés te hace quedar como
un experto en el tema (es lo que diría la profe). Por eso es que ahora las
personas no tienen reuniones sino tienen meetings y no haces lluvia de ideas sino
Brainstorms (tormentas cerebrales). Pero el uso de palabras en inglés no es el
motivo de este post, sino el DOWNGRADE que acabo de sufrir.
Entonces, regresando al tema del POST, la
semana pasada vendí mi moto. Luego de cuatro años de amor sin fronteras decidí
dejarla ir (porque amar también es dejar ir). Mi moto para los que han seguido mis
historias era una METEOR 350, de la marca inglesa/hindú Royal Endfield. Una
verdadera maquina atemporal, a la que me encantaba siempre tenerla brillando. Mi
moto estuvo en mis momentos mas duros como una fiel compañera del camino, pero
también en la dicha. Lamento confesar que nunca viajé muy lejos, la usaba mas
como mi principal medio de transporte, pero hicimos varios kilómetros de ciudad
juntos.
Cuando la compré mi idea principal era ir a
pasear como mi chica, ver puestas de sol y ser feliz. Eso ocurrió un par de
veces porque a mi chica no le gustaba el frío. Si me sirvió para pasear a mis
hijos y ver sus sonrisas, sentir sus brazos finos abrazándome y llevarlos del
colegio a la casa (con el ahorro correspondiente en movilidad). Pero el 95% del
tiempo éramos solo mi moto y yo, el día, la noche, la lluvia y las pistas.
¿Por qué vendí mi moto? En realidad, fueron tres
razones, la primera necesitaba un poco de capital y mi moto ya estaba con unos
años encima, mas adelante iba a costar menos, era el momento. La segunda fue
por un tema de seguridad, las motos son peligrosas, esta era la excusa menos importante,
pero estaba ahí. La tercera razón, es que había completado un círculo, se me
había acabado el hilo de mi madeja y bueno debía cerrar ese asunto pendiente,
la vendí y lo cerré para “nunca jamás”. Eso obviamente es una broma, mi siguiente
moto va a ser la RE 650, pero esto será cuando tenga el dinero, le doy un año.
Y se vino el DOWNGRADE, era inevitable porque
necesito transportarme. inicialmente se me ocurrió tomar el carro que dejó mi
padre al morir, el cual uso de vez en cuando para que no se deteriore. No lo
hemos vendido porque le sirve a la familia. Pero no me gusta manejar carro en
Lima, es lento y aburrido. Mis amigos que les encantan los fierros lo lamento,
es lo que pienso. Llegar en carro a San Isidro (donde trabajo) me toma una hora
y no vivo lejos, sino que el trafico de lima a esa hora es imposible. En la
moto me tomaba 20 minutos. Así que necesitaba algo moderadamente económico, rápido
y que me de la libertad de moverme entre sitios. La gran idea que tuve fue
regresar al scooter, pero debía ser nuevo porque mi viejo scooter murió con la
Pandemia.
Ayer llegó el nuevo scooter. Es lento, pero
nunca dejas de avanzar, lo que lo hace más rápido que los carros en hora punta.
Entre muertos y heridos me toma entre 20 y 30 minutos llegar al trabajo. Un
poco más lento que la moto, pero mucho más rápido que ir en carro. Compré
además un parlante a prueba de lluvia, un casco y un candado y estoy listo para
llegar puntual a trabajar cruzando las pistas rotas de Lima.
Un amigo del trabajo me dijo, “has empeorado
TUPAC, eso no es posible”. Si lo ves de afuera puedes pensar esto, pero yo no
lo veo así. Yo lo veo como lo ve mi amigo APUJIRKA “nosotros hemos salido de
abajo TUPAC, podemos volver a comer menú y luego construir un castillo” Muchas
gracias por tus palabras querido amigo siempre son oportunas. Se que soy un
marrón más en este mundo de peruanos, pero eso me da la fuerza para entender lo
que he logrado, lo que he perdido y lo que puedo volver a lograr. Así que los
demás se agarren de sus asientos porque con Jesucristo soy invencible.
Creed en Dios, no como yo creo, crean más. La
Fe es hermosa. Jesús es mi amigo mi señor y mi salvador.
TUPAQ
PD: les dejo un video que me dio mucha risa y a la
vez me dió pruebas de lo divino.
Voy a empezar este post con un dicho en inglés
“your Vibe Attracts your Tribe”. En español decimos algo parecido pero que no
es igual “Dime con quien andas y te diré quien eres”. En el caso del inglés se
trata de tu actitud, tu manera de ser, en si tu vibra. En el español es más un mensaje
Post Morten, donde las malas o buenas juntas son un indicador clave de quién
eres. No puedes ser un enviado de Dios cuando tus mejores amigos son sicarios,
es mucho mas probable que seas un innombrable esbirro del demonio. En este caso
me quedo con el inglés, donde depende de ti lo que atraes.
Una buena amiga me preguntó hace poco “Tupac,
¿para ti que es ser maduro?”, luego añadió “no me respondas ahora, piénsalo un
poco y luego me dices que piensas”. Desde el primer momento supe que responder,
pero pensar un rato me hizo ver mas detalles en mi respuesta. Cuando regresó le
dije con tranquilidad “Ser un hombre maduro es encargarte de cumplir en
realizar todo lo que debes realizar sin postergarlo, no se trata de estar
siempre agestado, ni de aparentar ser una persona seria, si eres jovial, pero
haces lo que debes hacer, entonces eres mas maduro que una persona que aparenta
ser seria y no se encarga o posterga sus deberes”. Hacer lo que debes hacer te
convierte en una persona confiable, o en lo que dicen los gringos en alguien
accountable. Prefiero usar esa palabra en inglés porque significa lo siguiente:
“La accountability, o rendición de cuentas, es
la capacidad de asumir responsabilidad por las acciones, decisiones y
resultados propios. Es una cualidad que se valora en el ámbito laboral y
que se puede aplicar en cualquier tipo de organización” … según la IA de Google,
febrero 2025.
Hay quienes piensan que ser una persona
confiable es aburrido, o lo vean quizá como que ya diste el viejaso, convirtiéndote
en un viejo hecho y derecho. Por mi lado pienso que necesitamos a mas personas
así. Para que funcione nuestro extraño sistema necesitamos a personas
confiables, y creo que la falta de confiabilidad en nuestros tiempos está
creando grietas irreparables en esta realidad alterada. Necesitamos a ese padre
que trabaja sus ocho horas o mas para que sus hijos tengan que comer o puedan
estudiar y ser mejores que él. Necesitamos a es madre que se encarga de sus
hijos y que también es esa buena profesional a la que muchos acuden por consejos.
Necesitamos personas profundas que tengan sueños por cumplir y metas que
alcanzar. Necesitamos de jóvenes lideres con valores y principios, y personas
que dediquen una parte valiosa de su tiempo a labores sociales como el
voluntariado. Necesitamos buenos lideres de empresas que sean ejemplos a seguir
en cada aspecto de su vida, quienes tengan la paciencia de enseñar a las nuevas
generaciones. Todos ellos son los pilares de la realidad, las personas maduras
que se encargan de llevar en sus hombros a los demás. Bienaventurados todos
ellos.
Estas tareas no te hacen una persona aburrida,
te hace un hombre o mujer necesario, un líder de quien aprender, un amigo en
quien confiar, una madre que te recibe siempre con los brazos abiertos y la
comida preparada (una delicia cada vez), o esa pareja que te da el amor y el
respeto que tanto necesitas. Be accountable.
Saludos,
Tupaq
PD: Les dejo un video que me gustó sobre Accountability.